Guía

My Scam Sense: una forma gratuita de comprobar un mensaje preocupante — y de aprender las señales usted mismo

Llega un mensaje: la cuenta se cerrará hoy. My Scam Sense es un lugar tranquilo para pegarlo antes de actuar: le señala las pistas delatoras y explica cada una con palabras sencillas. Nunca le dirá que un mensaje es seguro — ningún programa puede prometerlo con honestidad. Gratis, y nada de lo que pega sale de su dispositivo.

El mensaje llega siempre en el peor momento. Su cuenta se cerrará hoy. Hay un paquete esperando: pague 1,99 € para liberarlo. Hola mamá, he perdido el móvil, este es mi número nuevo. Están hechos para meterle prisa y para parecer reales. Quedarse ahí, con el pulgar sobre un enlace, pensando que hará el ridículo de un modo u otro, es un momento horrible — y le pasa cada día a personas cuidadosas y capaces.

Hemos hecho una cosa pequeña y gratuita para ese momento. Se llama My Scam Sense, y está aquí: **valoraparentis.com/my-scam-sense**.

Qué hace

Pegue el mensaje que le preocupa — un SMS, un correo, con encabezados y todo — y le señala las señales de alerta una a una. Toque cualquier señal para leer, con palabras sencillas, por qué merece una segunda mirada. Está atento a los trucos que siguen funcionando:

  • Falsa urgencia — actúe ahora, en 24 horas, último aviso. Los estafadores le meten prisa para que no se pare a pensar.
  • Una petición de un código, una contraseña o un pago — un banco o una empresa de verdad nunca le pide que los comparta.
  • Premios y devoluciones que usted no pidió — una lotería en la que no jugó, una devolución de Hacienda, un paquete que exige una pequeña tarifa.
  • Enlaces que no llevan a donde dicen — direcciones que imitan a las buenas, o un texto visible que esconde otro destino. Le muestra el enlace real.
  • Un remitente que no encaja — una cuenta de correo gratuita que escribe en nombre de su banco, o «Estimado cliente» donde debería estar su nombre.

Lo único que nunca hará

Nunca le dirá que un mensaje es seguro. No es una carencia que pensemos corregir: es todo el diseño.

Ningún programa puede acertar siempre. Y las dos maneras de equivocarse no pesan igual: avisar de más, y usted pierde treinta segundos comprobando algo auténtico. Avisar de menos, y alguien pierde sus ahorros. Decirle a una persona asustada que una estafa no pasa nada es el único error que no se puede deshacer, así que no construimos un botón capaz de hacerlo. Ni marca verde, ni vía libre, ni veredicto de ninguna clase.

Lo que obtiene, en su lugar, es o bien «este mensaje tiene algunas señales de alerta» con los motivos detallados, o bien «no ha saltado nada evidente, pero eso no es lo mismo que seguro». Los dos terminan igual: si importa, contacte usted mismo con la empresa, con un número o una web que usted encuentre — en una factura, en el reverso de su tarjeta, buscando — nunca los datos del mensaje.

Apréndalo una vez, le servirá siempre

Hay una segunda pestaña, Aprender y practicar: el puñado de hábitos que atrapan la mayoría de las estafas, y diez ejemplos realistas para probar — algunos son estafas y otros mensajes perfectamente legítimos que solo parecen alarmantes. Usted adivina y después ve cuáles eran las pistas.

Es deliberado. Una herramienta que hay que abrir cada vez solo ayuda cuando uno se acuerda de abrirla. Reconocer por su cuenta la forma de estos mensajes ayuda en el momento en que el teléfono vibra y no hay nadie a quien preguntar.

Gratis, privado y en desarrollo

Sin registro, sin coste, nada que instalar. Se abre en un navegador, en el móvil, la tableta o el ordenador, y sigue funcionando sin conexión una vez abierto. Está en inglés, francés, alemán, español, italiano y polaco.

Nada de lo que pega sale de su dispositivo. La comprobación ocurre en el navegador, en su propio móvil u ordenador: el mensaje no se sube, ni se guarda, ni se nos envía. Eso importa, porque los mensajes que uno más quiere comprobar suelen llevar su nombre, su banco o su familia.

Es un prototipo temprano, compartido abiertamente con la esperanza de que ayude. No puede detectar todas las estafas, y las estafas cambian cada semana. Tómelo como un segundo par de ojos y una forma de aprender las señales, no como una garantía.

Si ya ha ocurrido algo

Si el dinero ya se ha movido, ese es otro trabajo, y la rapidez importa más que nada de lo de aquí. Después de un engaño recorre el orden sereno de las cosas — primero el banco, después la denuncia. Y no hay nada de que avergonzarse: son operaciones profesionales, y cada día les funcionan con gente despierta.

Dónde encontrar ayuda de verdad

  • Policía Nacional o Guardia Civil — para denunciar el fraude.
  • INCIBE, el 017 (gratuito) — la línea de ayuda en ciberseguridad, para orientarse sobre qué hacer.
  • Su banco, por un número que encuentre usted mismo — en el reverso de la tarjeta o en un extracto, nunca el del mensaje.
  • OSI, la Oficina de Seguridad del Internauta (osi.es) — avisos claros sobre las campañas de fraude que circulan.

Si consigue que una sola persona se detenga treinta segundos antes de tocar un enlace, ha cumplido su función. Es gratis, está justo aquí, y es suyo para usarlo y compartirlo. (Sus hermanos, por si le sirven a alguien: My Voice, My Day y My Phone.)

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